
¿Y… la sangre derramada en nuestra batalla?, ¿y las lagrimas perdidas en nuestra guerra en donde nos disparamos con cañones que en vez de balas disparan corazones rotos?
La mayoría de nuestros engaños, los hechizos que juraban amor eterno… amor enfermizo; las cartas escritas con dolor, ¿los ojos verdes que me regalaste alguna vez y los abrazos acompañados con besos que traían consigo el veneno mas dulce? La mentira disfrazada con su mejor traje de noche llamado verdad, las palabras dichas al oído que sangraron cada parte de nuestros cuerpos que no resistían nuestra separación pero tampoco nuestra compañía.
El sudor derramado en cada situación de peligro, nuestras muertes juntas hundidas en aquellos mares donde el agua no sabe a sal sino a necesidad pero por estar juntos. La obsesión de mi parte… tu intento fallido de amor, las ganas faltantes, las ganas sobradas, las noches no regaladas, el odio camuflado de amor, el cielo que no compartimos, porque tenemos distintos que solo comparten la luna eclipsada por el sol.
Las estrellas no contadas, los deseos no pedidos, los deseos más anhelados que fueron y son obtener el poder de desenamorme de vos. Tu intento de lujuria, mis ganas de hacerte el amor en todos los lugares que no son nuestros. Tú intento de sustitución a mi persona, pero no poder hacerlo completamente, por tu acción fallida de poder mirarme… pero a lo lejos. Mi intento de olvido, mi negación de aceptar que todavía te pienso, que todavía te necesito porque no tengo oxigeno si no estas. Tu necesidad de librarte, con mis lágrimas, cada pecado hecho por vos para ganar tu cielo y la satisfacción que te produce el verme llorar por no poder encontrarte. Mi dolor necesita ser sangrado pero aquella sangre te busca porque hasta la que recorre mis venas necesita ser tuya.
Matá, apostá, llorá, reí, viví pero conmigo. Odiame pero también amame, lastimame pero con caricias. Sacame la enfermedad de todavía necesitarte, te pido deja de ser mi inspiración y lo más importante no me dejes.
