viernes, 4 de septiembre de 2009

La muerte


Cuando se habla de muerte, que se quiere decir realmente? Cualquier enciclopedia, diccionario, etc. la describe como el fin de la vida, opuesto al nacimiento. Ningún científico, ni alquimista, ni nada por el estilo fue capaz de realizar la recomposición de lo que ya murió.
La mayoría de las personas cuando pierden a un ser querido entran en estado de desolación, de soledad y sienten que nada ni nadie los va a sacar de este proceso. Es como… llegar a tocar fondo, llegar al punto máximo de la tristeza. En el bendito momento en que sabes que esa persona murió tardás en asimilarlo, son diez minutos que te quedas sumamente perplejo y lo único que se te pasa por la cabeza es pensar que es un sueño y que pronto uno va a despertar.
Cuando de a poco volvés a pisar tierra y te das cuenta que verdaderamente esta pasando, ahí es la etapa más difícil. En ese preciso momento que si te pudieran regalar alguna varita mágica que haga despertar lo que perdiste lo harías sin dudarlo, pero… cuando uno muere, que es lo que muere?… el cuerpo o el alma? Porque por mas que haya millones de mecanismos y sistemas en nuestro cuerpo, lo que lo hace funcionar verdaderamente es el alma. En ella encontrás las emociones, los sentimientos, lo que te hace sentir que estas vivo, que estas viviendo.
Yo creo que si alguna persona es capaz de volver a la vida, después de haberse declarado ya sin ella, no es la misma. Porque el cuerpo lo ves, pero el alma ya no esta.
Cuando dicen que “se fue para descansar” que es lo que descansa? Afirmo con seguridad que lo que descansa es el alma, y cada persona tiene la suya incorporada; cuando el alma no esta, simplemente se describe a alguien como estructura física y material con la cual estamos compuestos, y no como un ser humano completo. El ser humano es la complejidad y la relación del cuerpo en su forma descripta acompañado por el alma.
Cuando las personas que creemos que son verdaderamente la razón de nuestras vidas, mueren, se siente como que ya esta, no hay nada para seguir luchando, no hay risa que te contagie, no hay canción que te haga llorar y no hay más un Pablo Neruda que te emocione.
Se perfectamente que todos los septiembres que alguna vez fueron la razón de tu felicidad, los inviernos que no creíste fríos por el calor de la gente que ya no está, las primaveras repletas de flores que tuviste y tu casa pintada de recuerdos hoy son simplemente NADA. Que locura que algo que te hacia llegar hasta el punto máximo de tu felicidad hoy sea una parte mas de tu vida sin importancia.
No hay solución, ni remedios, ni varitas mágicas ni nada por el estilo que retroceda al tiempo, solamente para vivirlo con más ganas sabiendo que tarde o temprano se va a acabar. O que te den el poder de mirar a aquel que perdiste para decirle todo lo que el tiempo no te dejo decirle, pedirle perdón por los errores que tuviste y abrazarlo por ultima vez para sentir que verdaderamente te estas despidiendo.
Pero lo que hay, que cuenta mucho mas que cualquier otra cosa, son las personas, o cosas que te quedan. Cuando perdiste la mitad de tus ganas para seguir riendo, llorando y viviendo hay que pensar que entre las manos todavía nos queda la otra mitad. Y nadie ni nada te va a arrancar los recuerdos que conserves de aquellos años que creíste ser totalmente feliz, pero se que tu alrededor te va a regalar millones de años mas, que también van a formar parte de un recuerdo feliz.