Esos días que el cuerpo no da mas y el único remedio que tenemos es ese que es imposible de tener, no se vende en ninguna parte de tu planeta. Y es tanta la desesperación por tenerlo, que lo empezas a inventar, o buscas alguna otra cosa que pueda llenar minimamente una parte de eso que te falta. Pero resulta que nada es suficiente para llenar el vacío, y lo peor es que la pieza que te falta se perdió o mejor dicho decidió escaparse. Quedas como esos rompe cabezas que les faltan una pieza y queda sin sentido, como el amor sin dolor que termina no siendo amor, es así para que algo puedo ser “Todo” tiene que estar completo.
Y es ahí cuando salís corriendo a buscarlo en cada rincón de la ciudad y no lo encontras. La solución, ahora, es encontrar algo parecido que pueda completarte y salvarte para que puedas volver a ser ese “Todo” de nuevo. Los remedios que mas necesitamos quedan lejos de nosotros mismos, de nuestro alcance y hay veces que son nuestra única cura, pero hay que aceptar que difícilmente llega, por mas que la esperemos sentados y tengamos aunque sea la esperanza mas chiquita en nuestras manos. Capaz que se equivoco de camino o decidió alejarse del nuestro, y aceptémoslo que duele mas que nada en el mundo. Pero las cosas que ya no funcionan en uno se tienen que ir así, sea corriendo o caminando. Para bien o para mal ya no pertenecen a ese “Todo” nuestro.
Y es ahí cuando salís corriendo a buscarlo en cada rincón de la ciudad y no lo encontras. La solución, ahora, es encontrar algo parecido que pueda completarte y salvarte para que puedas volver a ser ese “Todo” de nuevo. Los remedios que mas necesitamos quedan lejos de nosotros mismos, de nuestro alcance y hay veces que son nuestra única cura, pero hay que aceptar que difícilmente llega, por mas que la esperemos sentados y tengamos aunque sea la esperanza mas chiquita en nuestras manos. Capaz que se equivoco de camino o decidió alejarse del nuestro, y aceptémoslo que duele mas que nada en el mundo. Pero las cosas que ya no funcionan en uno se tienen que ir así, sea corriendo o caminando. Para bien o para mal ya no pertenecen a ese “Todo” nuestro.

